El conflicto entre el Gobierno y el sector científico sumó un nuevo capítulo de tensión. El Centro Argentino de Meteorólogos (CAM) salió al cruce del ministro de Desregulación, Federico Sturzenegger, al calificar su diagnóstico sobre el Servicio Meteorológico Nacional (SMN) como "incorrecto" y funcional a una política de despidos.

Carla Gulizia, presidenta del CAM, lideró la respuesta técnica tras las declaraciones del funcionario, quien había cuestionado los métodos "manuales" del organismo. "Todo lo que dice el ministro son falacias. Sus argumentos solo buscan justificar los despidos", remarcó Gulizia.

La experta explicó que las más de 120 estaciones del país operan bajo normativas de la Organización Meteorológica Mundial (OMM), las cuales exigen una transición gradual -de hasta cinco años- entre los sistemas manuales y los automáticos para no perder la continuidad de las series históricas.

Desde el sector científico recordaron que el SMN ya contaba con un plan de modernización financiado por el Banco Mundial, el cual fue interrumpido por la actual gestión. Además, destacaron el potencial de "Clementina", la supercomputadora del organismo, y la eficacia del Sistema de Alertas Tempranas, considerado un modelo regional.

El cruce ocurrió en un clima de máxima precariedad laboral con 140 despidos ya ejecutados y la amenaza de nuevas bajas.  Por esa razón, los trabajadores reprogramaron un paro para el próximo 30 de abril. 

Mientras Sturzenegger insistió en que la tecnología debe reemplazar a la dotación de personal, los profesionales advirtieron que la automatización complementa, pero no sustituye, el criterio humano indispensable para la seguridad de la población.